Creo que escribir este discurso ha sido la tarea más difícil que he hecho para el GLM. Pero qué bonito que mi última tarea sea hablarle a mi promoción. El mayor mensaje que quiero dejarles hoy es que estamos hechos de matices, y que la vida, simplemente, se vive entre esos matices.
Aunque en este momento pueda parecer que graduarnos como bachilleres es el instante más importante de nuestra vida, yo espero –y les deseo de todo corazón– que este no sea su gran momento. Ni este, ni haber sido presidente o vicepresidente del consejo estudiantil, ni haber sido jefe de LIRAS, ni tambor mayor, ni haber ganado las Casilimas en noveno, ni haber recibido el Espíritu GLM por fin en once.
Yo deseo que tomen todos esos momentos hermosos que vivieron en el colegio como combustible para todo lo que viene. Y que su gran momento llegue después, como resultado de las experiencias, de los valores y del carácter que construyeron durante estos 14 años.
Sé que lo que les digo puede dar miedo: pensar que las cosas grandes de nuestra vida están por venir, y que somos nosotros los responsables de que esas cosas pasen.
Pero hoy quiero recordarles algo: el más rápido no siempre gana la carrera. A veces, la carrera es de resistencia, no de velocidad. La vida es de altos y bajos, y tenemos que vivirla entre esos matices.
En la vida inevitablemente vas a: confiar en la persona equivocada. Hablar de más. Sobre reaccionar. Hacerle daño a alguien que no lo merecía. Sobre pensar. No pensar. Auto sabotearte. Negar que te equivocaste. Sentirte culpable. Tocar fondo. Finalmente reconocer el daño que causaste. Intentar mejorar como persona…Y repetirlo todo otra vez.
Y sí, estos errores van a hacer que pierdas cosas. Pero perder cosas no siempre significa perder.
Muchas veces, cuando perdemos, también ganamos. Cada decisión que tomamos nos lleva a otra, y esa a otra, y a otra más. Y sí, es difícil saber qué camino tomar.
Habrá momentos en los que lo correcto sea pararte y defender lo que piensas, otros en los que lo correcto será retroceder y pedir perdón.
Habrá veces en las que lo correcto será insistir, y otras en las que será dar la vuelta y soltar. Habrá momentos para resistir, y otros para sanar. Pero, ¿cómo vas a saber cuál es la decisión correcta en esos momentos? La verdad es que no se puede. En palabras de Taylor Swift: “La mala noticia es que estamos solos ahora. Pero la buena noticia es que estamos solos ahora.”
Cada error nos construirá como personas. Aprenderemos de eso. Y seremos más resilientes. Y a eso me refiero cuando digo que la vida son matices, y que nosotros también estamos hechos de matices.